Me encanta lo inesperado. A veces me pongo a bailar sola en la habitación solo por el gusto de sentirme viva. Y si tú estás ahí, conmigo, la noche se vuelve más intensa. ¿Te atreves a descubrirlo?. Me encanta cuando hablamos de todo y de nada. Un buen vino, música de fondo y una conversación que fluye como el baile. Odio la mentira como si fuera un sabor amargo en la boca. Y si alguien no puede esperar ni un segundo, mejor que se vaya a otra parte.